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FB.5-Angelicalmente Demoniaco by ~kYuu-Style:iconkYuu-Style:



-Hey, 24- 07, es hora de comer.

La escena que el guardia presenció al abrir la puerta era horrible: una pila de ratas muertas totalmente  masacradas,  algunas dispersadas en la habitación, otras retorcidas como calcetines viejos, el chillido de la última victima resonó el cuarto captando la atención del guardia hacía un chico: rubio, de piel clara, sentado en el suelo como un niño juguetón, aunque muy serio para serlo, mirando fijamente al ratón gris pardo que se retorció frente a él.

-Maldita sea-gruñó el guardia-¡llamen al Doctor Sonryuu!

El guardia se adentró a la habitación caminando entre los cuerpos putrefactos de los roedores.

-Levántate-le ordenó al rubio- Tenemos que limpiar la habitación.

El chico se levantó aún dando la espalda, con sus ojos grises bien abiertos. Dio media vuelta con lentitud topándose con el guardia tan inseguro que le tocó alimentarle, este tan solo recogía muestras que pudieran servir a los científicos del lugar, los psicólogos se interesarían por esa actitud del joven angelical. De pronto, el guardia se quedó quieto, sin poderse mover, petrificado contra su voluntad, el chico apretó los dientes, el guardia levantó la mano temblando descontroladamente.

Los demás encargados llegaron a la celda sacando sus armas, el primer guardia estaba de pie frente a ellos, señalando con su revolver mientras daba gritos de auxilio.

A los pocos disparos el chico rubio ya estaba rondando por el pasillo, tras la señal de alarma que se activó al forzar su puerta, las demás celdas parecían vacías, exceptuando algunas pocas que daban señales de vida, esto no le importo al muchacho, quien pronto llegó al salón principal de su reclusorio.

Los guardias lo rodearon de inmediato, deteniendo su paso, eran demasiados para él. Este solo miró a uno de ellos tomando posesión de él defendiéndose de los disparos como si fuera su escudo humano. Una bala perdida perforó su brazo, el chico lo miró atónito. Si lo que menos quería era que le hicieran daño.    

Esa fue la gota que derramó el vaso…
El chico abrió más y más los ojos grises.

Los gritos del reclusorio fueron desgarradores.

.................................

Finalizaba la semana escolar, Ciro y yo teníamos que imprimir ciertas cosas, así que en compañía de Ashley, salimos en búsqueda de algún lugar donde nos hicieran ese trabajo.   Preferimos dejar el auto deportivo de nuestra agente privada en la universidad, al cabo luego volveríamos. Nos perdimos en la avenida, donde abundaban las papelerías, después de olvidar nuestra principal razón de habernos escapado de clase, decidimos detenernos en la heladería, comenzaba hacer calor ya.

Pasamos de la primavera a los inicios del verano rápidamente, comenzaba Junio, y con él los últimos días de clases.

-Y por eso mamá decidió llamarme así-terminé mi explicación sin chiste, ya que no teníamos otro tema del que hablar
.
Comparábamos nuestros nombres con sus significados.

-Da igual el significado. Hay personas con nombres angelicales y no son nada angelicales.-Sentenció Ciro.
-De echo-volvió a llamar nuestra atención la pelirroja-según me he dado cuenta, los que tienen una apariencia muy tierna son más traviesos.
-Demoniacos.

Cruzaron la calle, me quedé atrás por unos minutos y luego pude alcanzarlos, la presión del aire pudo más que mi helado, así que se cayó al suelo mientras yo escapaba del auto que casi me atropellaba.

-Ten más cuidado-me regañó mi guardaespaldas personal, Ashley.
-Se supone que estas aquí para cuidarme-Le acusé-¡Puff! Mi helado.
-Te daré el mío.

Desde que corté con Bernard he pasado más tiempo con mis nuevos amigos, me sentía más cómoda con ellos, Ciro y Ashley jamás esperarían de mí, más de lo que pudiera ofrecerles. Tampoco se burlaban de mí –en mal plan- ni me abandonaban nunca. Me hacían sentir, siempre, mejor.

-No, gracias, así esta bien.

Escuchamos unos gritos al otro lado de la calle, al parecer una especie de robo. Alguien pedía un policía de inmediato, Ashley sacó su arma del bolsillo.

-No soy policía, pero en algo ayudaré.

Corrió por nuestro lado del pavimento, asomándose sobre los carros al chico que corría del otro lado.

-Imposible…- Ciro se percató del joven, reconociéndolo de inmediato, los siguió.
-¡Oigan, espérenme!

Intente ir a su paso, pero fueron demasiado rápidos, era como si el muchacho fuera muy importante, o como si fuera alguien que debieran atrapar.

Era hermoso, como un ángel, ondeando sus cabellos rubios mientras volaba por el pavimento, también era muy rápido, esquivó sin dificultad a las personas que se le ponían enfrente, era como si estas mismas se quitaran de él abriéndole paso, miró hacía atrás permitiéndome ver sus hermosos pero fríos ojos grises. El encargado del abarrote que lo seguía –el mismo que pidió el policía- se paró en seco, temblando mecánicamente, moviendo su cuello como si lo forzaran a detenerse. El rubio siguió corriendo. Ciro y Ashley ya iban a la par, como en una carrera, yo, obviamente, me quedé atrás. Llegaron al cruce donde seguramente la persecución terminaría.

-¡Ángel!-Gritó Ciro con todas sus fuerzas.

El rubio se detuvo en medio de la calle mirando a todos lados, el claxon del tráiler resonó detrás de él, el transporte se acercaba a velocidad, directamente al muchacho, este comenzó a hiperventilar, apretó los dientes mirando fijamente al transporte, levantó sus manos señalándolo. El chofer que lo manejaba se impactó al verlo, sus brazos se movieron solos dando la vuelta por completo al volante, un movimiento espectacular para el cuerpo humano, el tráiler se fue de lado raspando con el suelo, parándose justamente enfrente del muchacho.

El rubio bajó lentamente las manos, unas gotas de sangre se derramaron por su nariz. El público que se había reunido lo miraba sorprendido, asustados por el estado del chico, quien de inmediato se limpió haciendo una mueca de dolor. Ciro ya cruzaba la calle, mientras yo apenas llegaba a la esquina, aún así podía escucharlos a la perfección:

-Ángel-le llamó Ciro recuperando el aire.

El rubio se giró con un movimiento rápido, como el de un animal salvaje recién descubierto.

-Eres tu…-murmuró lentamente con una voz baja y grave, respirando con dificultad interrumpiéndose a si mismo-… Ci…Ci…ro…

El chico cayó al suelo inconsciente, las personas exclamaron asustadas.

Después de alejar a la multitud, evitar a las ambulancias y a las policías, de enterarnos de los brazos rotos del chofer del tráiler, escapamos del lugar llevándonos al rubio.

Terminamos en casa de Ciro, por fin, después de meses, pude conocer la casa por dentro, no era más grande que la mía, ni tampoco ordenada por un chico, lo más seguro es que Ashley se hubiera metido a organizar esa casa meses atrás. Ciro dejó al rubio en la habitación de huéspedes, él y Ashley se notaban muy sospechosos, mientras hablaban de lo extraño y sorprendente que fuera tener esa visita, yo estudié al chico por completo… además del cabello rubio, me percaté también de su piel blanca, como si nunca hubiera visto la luz del sol, contrastaba mucho con la de Ciro, que era un poco más morena, con la piel bronceada de Ashley, incluso con la mía, más clara que la de los otros dos. Se veía demasiado tranquilo así dormido, como un pequeño niño, mostrando una gran inocencia en su rostro, era hermoso… como un ángel.

Si le pusieran alas y una aureola las personas le creerían.

-Mi pregunta es: ¿como escapó?-Ciro se acercó al chico sentándose a un lado mío en el suelo.

-¿Lo conocen?-Pregunté a ambos.

Me miraron como si la pregunta la hubiesen esperado, pero no tan tarde.

-Es Ángel Dawyers…-dijo Ashley sacando unos apuntes-…con el código 24-07 Ángel es otro de los experimentos de la E.H.P.  
-¿Cómo Ciro?
-La diferencia…-Me respondió ahora Ciro-… Es que él no ha desarrollado ninguna habilidad, no se si llamarlo un experimento perfecto, o un experimento fallido… Pero él no es como yo.
-si lo soy…

La voz entrecortada del chico nos interrumpió. Ashley se acercó de inmediato empujándonos.

-¿Te encuentras bien?-Le preguntó.

Ángel –que bien le quedaba el nombre- la miró de reojo, y alzando un poco la voz dijo:

-Ya no eres tan pequeña, pero sigues siendo molesta, Monstruo.

Ashley se levantó ofendida.

-Me preocupaba por ti.-Dijo
-Ahora si.

Ciro suspiró como si hubiera esperado la escena, mientras yo intentaba descifrar a donde se había ido el ángel que encontramos esa tarde.

-¿Cómo fue que escapaste de la E.H.P.?-Preguntó Ciro interrumpiendo la discusión del rubio y la pelirroja.

El chico se sentó lentamente quejándose del dolor de su cabeza, inhaló profundo recobrándose.

-Lo desarrollé-dijo seriamente.

A diferencia de su hermoso rostro dormido, el Ángel de ahora parecía serio y frío, al igual que sus ojos grises, con una expresión de molestia, como si fuera uno de esos chicos amargados de los filmes.

-¿Desarrollaste una habilidad?-Preguntó Ashley sacando sus apuntes.
-Contigo no estoy hablando, bestia. -le dijo el rubio.

Ciro ignoró la reacción de la pelirroja, ofendiéndose de nuevo, bajó la cara meditando un poco.  El ambiente se puso denso de pronto, como si hubiera una gran tensión entre esos tres, no me podía permitir observarlos nada más así, si ellos eran mis amigos, en algo podría serles de ayuda yo… Quizá bajando la tensión, despejando mis dudas.

-¿También puedes hacer algo sorprendente como Ciro?-Pregunté.

Los tres me miraron, me sentí avergonzada de mi misma, algo había dicho mal.

-¿Quién es esta?-Preguntó Ángel señalándome.
-¡No le digas “esta”! –Le regañó Ashley- Se llama Reggie.

Ángel me estudió de arriba a abajo, me sentí acosada.

-Para mi eres “esta”-Concluyó-Y pareces torpe.

Esta vez fui yo la que se ofendió, Ciro me detuvo de darle un golpe, me sonrió debajo de sus lentes oscuros.

-¿Qué fue lo que desarrollaste?-Preguntó él.

Ángel lo meditó un poco, mirando hacía varios lados, se encontró con la pared de enfrente, volvió a mirarnos.

-Párate allá-Le ordenó a Ciro.

Este lo obedeció confuso, acomodó sus lentes oscuros sonriendo con incredulidad.

-Bien, ¿Qué harás?
-Te dolerá.
-No importa.

Ángel miró a Ashley, quien después de encontrarse con sus ojos, asintió en silencio, no comprendí que haría, el rubio levantó su mano derecha extendiéndola frente a Ciro, entrecerró un poco los ojos, pestañeó y los abrió rápido como si algo hubiera activado, Ashley y yo miramos a Ciro impacientes, curiosas, creímos que nada ocurría, pero Ciro no se movía para nada.   

-¿Esto… Esto es… lo que haces…?

Ciro apenas podía hablar, con la boca cerrada a través de los dientes, estaba petrificado, temblando lentamente.

-Sigue hablando y te morderás la lengua-Avisó Ángel-Si yo quiero te sentarás.

Movió la mano que tenía extendida hacía abajo, manteniendo el brazo en la misma posición, Ciro pareció acatar la orden de su mano dejándose caer al suelo, volvió a quedarse quieto.

-Si quiero, te levantas.

Alzó la mano y Ciro se levantó en un brinco.
Ashley exclamó algo que no comprendí, yo solo me quedé atónita.

-Y… fuera.

Ciro caminó rápidamente a través de la habitación, era como si se tratara de un muñeco de madera, controlado por unos cables invisibles, Ángel lo guiaba con su mano, la detuvo en la puerta dándole media vuelta.

-Ah…-exclamó levantando la mano-… pero cierra al salir.

Ciro le gritó a Ángel mientras cerraba la puerta quedándose afuera. Ashley y yo nos quedamos en silencio, el rubio sonrió para si mismo.

-Así esta mejor-murmuró volviéndose a acostar.

Tanto Ashley como yo nos quedamos en silencio, sin poder decir nada, Ciro gritó desde afuera.

-¿Eso haces?-Preguntó Ashley-¿Cuándo lo desarrollaste?

Ángel no respondió en ese instante, nos daba la espalda recostado en su brazo, Ashley decidió salir y me jaló con ella, escuché al rubio dar un largo suspiro y murmuró en voz baja:

-Cuando ustedes me abandonaron.

Encontramos a Ciro quejándose en el sillón, oyó nuestros pasos acercarse y se puso sus lentes, sonrió como siempre lo hacía, pero ambas sabíamos lo que le ocurría.

-¿De verdad duele?-Preguntó Ashley sentándose con él.

Ciro levantó la cara, sentí que me miró.

-Si-respondió cortante.

Ashley seguía con sus apuntes en esa libreta que llevaba escondida, Ciro la observaba, como molesto, frunciendo las cejas debajo de sus lentes negros.

-¿Es para la Agencia?
-Si.

Me limité a observarlos desde el comedor, no me concernía esa conversación.

-Deja de escribir.
-¿Qué?
-Que dejes de escribir, ya.
-Pero mi deber es informar a la agencia acerca de los experimentos, les gustará saber que 24-07…
-¡Ángel!... –Ciro se levantó-…Ashley, es Ángel,  tu misma lo dijiste.

Ashley guardó silencio.

-Pensé que jamás desarrollaría algo-murmuró Ciro caminando hacía la mesa donde yo me apoyaba- ¿Viste sus ojos?
-Son grises.
-Eran negros.
-Esos malditos

Parecían frustrados, estresados, me decidí dejarlos discutir en privado, caminé a la habitación donde se encontraba el rubio, entré lentamente estudiándolo mientras permanecía acostado, dando la espalda. Me senté frente a él sin decir nada.
    
Verlo así después de lo que hizo ya no me daba tanta confianza, pensar que con solo desearlo puede manipularte, y si a Ciro, a quien yo veía como alguien invencible, parecía sufrir por ello… Alguien tan débil como yo moriría.

-¿Qué demonios quieres?-Escuché.
-Perdón, ¿estabas despierto?-Le pregunté.
-Dije: ¿Qué quieres?

Cerré los labios mordiéndome la lengua.

-Solo quería ver como estas.
-No te importa, vete.

Curvé las cejas tristemente, sentir sus rechazos no me era muy gratificante, en realidad, lo único que intentaba, era ser su amiga. Amiga de él, que era amigo de Ashley, y por consecuencia amigo de Ciro…

Era triste, pensando para mi misma, como es que ese chico, tan bello como los ángeles, se encerraba en una burbuja donde no permitía a nadie más entrar, tan triste como recordar esa melancólica adolescencia desdichada donde YO era la protagonista. Ahora que lo pensaba, quizá –solo quizá- ese rubio tan apuesto y yo tan pobre e inútil, éramos más parecidos de lo que creímos.

-¿Por qué no te vas?-Preguntó impaciente el chico.    

Lo miré de nuevo. Mi silencio lo obligó a darse la media vuelta.

-Si no te vas, te ordenaré irte-Amenazó

La diferencia entre él y yo consistía simplemente en la actitud. En mis días infelices y solitarios, yo solo me reprimía como un inocente cachorrito abandonado, abatido por las inquietudes de la vida. Desde el divorcio de mis padres me cerré en un mundo donde solo yo existía, cuando mamá se casó de nuevo, ese mundo fue invadido por esa nueva familia.

Él era como un animalito abandonado, en cierta forma como yo, pero un animalito diferente, yo era como un cachorro necesitado de amor… Él más bien…

-eres como un gatito. -murmuré
-¿Qué?-Preguntó él extrañado-¿Qué dijiste?
-Eres como un gatito-doble mis rodillas apoyándome sobre ellas-Callejero, solitario, tan orgulloso de ti mismo, pero que ansía una familia con la cual ser feliz.
-“una familia con la cual ser feliz”-Me arremedó-Vuelve a decir algo como eso y…
-Un gatito rubio, pequeño y frágil.
-¿Ah si? Pues tú serás un ratón… ¿y sabes que les hacen los gatos a los ratones?

Ashley nos interrumpió.

-Si le haces algún daño, te llevaré a un calabozo.

Parecía que la amenaza en realidad lo molestó.

-Tampoco te dejaré que la lastimes-anunció Ciro entrando también.

Ángel se sentó sobre su almohada, cerrando fuertemente los ojos, parecía irritado, deseoso que lo dejaran solo, me refugié detrás de Ciro, un quejido salió de la garganta del rubio.

-¿Estas bien?-Preguntó Ashley.

Los ojos grises y vacios del angelical chico se abrieron de inmediato, observando a
la pelirroja fijamente, era una mirada intimidante, penetrante, temible. El rubio de deshizo de sus sabanas levantándose, se dirigió a la salida del cuarto.

-¿A dónde vas? Vuelve, podemos llamar a un doctor.

Ángel se detuvo frente a Ciro, observándome a través de él.

-Tienes razón, soy como un gato-dijo-pero como un gato que ansía su libertad.
Libertad.

La pelirroja lo siguió hasta la salida, donde los tres los observamos expectantes, salió sin complejo alguno, Ashley se dio media vuelta hacía nosotros.

-¿Y así nada más?-Preguntó dirigiéndose a Ciro-¿Qué se valla? La E.H.P. lo
encontrará ¿y que?
-Volverá-aseguró Ciro con su típica voz confiable-Reggie lo dijo, es un gatito callejero, no tiene a otro lugar a donde ir. Pon un tazón con leche en la puerta y pronto estará aquí, ya verás.

Acomodó sus lentes burlándose de sus propias palabras “tazón con leche” dirigiéndose a la sala detrás de la puerta de madera, cuando desapareció, Ashley fue hasta mí tomándome de las manos.

-Te lo encargo-dijo en voz baja- iré a buscar a Ángel.

Sacó sus llaves mientras cruzaba la puerta, por alguna razón me quedé en silencio escuchando el auto arrancar con elegancia, me volteé un poco mirando por la ventanilla de la puerta de madera.

-Ciro, vayamos a buscar al gato-Le pedí.

Minutos más tardes nos encontrábamos en el centro, vagando sin rumbo fijo, conversando para nosotros mismos lo que había ocurrido en la casa esa tarde. A pesar de ser su amigo Ciro no se veía preocupado por el rubio, de vez en cuando miraba por debajo de las alcantarillas llamando al chico.

-Ven, ven-decía cantando-ven minino, ven Angelín.
-Si le llamas así no vendrá.-Avisé siguiéndolo- Ni siquiera los gatos normales lo hacen.
-Pero es Ángel. Ya se: compremos un pescado, lo amarramos a un hilo debajo de una caja y que Ángel lo intente atrapar.
-Es un humano, Ciro.
-Pero tú dijiste…
-“COMO un gato” Ciro       

Ciro se sentó sobre la barda de un restaurante.

-Aha… ya veo, entonces tu eres como un cachorro…-Meditó-tierno y lindo, que necesita de mucho amor.

Me sonroje ante los comentarios.

-¿y yo como sería?

Seguí caminando, Ciro no tardo en alcanzarme.

- No lo había pensado, quizá…-Pensé para mi misma: “Ciro es atractivo, intrigante, misterioso, coqueto… Hipnotizante…”- como un vampiro.
-Eso no es un animal-murmuró en voz baja-¿Y un león? Es el gran rey de la selva.
-No, serías como un lobo quizá, no se Ciro.
Se detuvo frente a mí retándome debajo de sus lentes.
-Me gusta como dices mi nombre-informó dando vuelta.

Solo permanecí en silencio sonrojándome aún más, me lleve la mano a la boca intentando cubrir mi vergüenza, lo observé desde mi lugar, él seguía buscando debajo de los árboles haciendo los mismos ruiditos una y otra vez, se rendía y seguía ahora buscando dentro de un bote de basura.

Apresuré mi paso inhalando profundamente, solo fue un comentario, nada que prestar atención. Hice un ruidito como el de él y me sonrojé de nuevo, ya comenzaba a creer que buscábamos a nuestra mascota.

-Ciro-le llamé-…Ángel… ¿Qué es de ustedes?

Ciro siguió caminando frente a mí, no sabía con exactitud si me miraba o me ignoraba, con esos lentes oscuros era tan fácil ocultar las expresiones de sus ojos.  

-Amigo-murmuró.

Me posicioné a su lado, caminando a su paso.

-Lo conocí hace muchos años, cuando era un niño-comenzó a narrarme- creo que tenía… 7 años. No tenía mucho de que mis padres fueran asesinados, así que no me encontraba en muy buenas condiciones. Ángel casi no hablaba, parecía como si jamás le hubieran enseñado, él estaba en la E.H.P. Desde mucho antes que yo, pero nunca fue un “objeto experimental”
-¿No hablaba?
-Escuché que había vivido toda su vida en los calabozos de la E.H.P.

Me mordí los labios, él había vivido toda su vida en esos lugares que yo no se como son, pero según Ciro, Ashley y… Ángel, eran horribles. Y yo me molestaba con mi padre por haber hecho a mamá divorciarse de él.

Ahora que lo pensaba, ya no podía compararme con el rubio, no era que él se encerrara en su mundo, era que él vivía en su mundo.

Él Audi rojo de Ashley pasó a toda velocidad a lado de nosotros.

-Creo que Ashley lo encontró primero-dijo Ciro comenzando a correr, fui tras él.

Terminamos en el estacionamiento de un centro comercial, bajamos al subterráneo que se hallaba solitario y oscuro, respiré hondo aferrándome al brazo de Ciro, sentí su mirada sobre mí. Pretendí ser valiente, al cabo no estaba tan oscuro como en mis peores pesadillas, así que todavía podía soportarlo un poco.

Permanecí guiada por mi compañero por todo el lugar, al fondo del estacionamiento ya no había autos, solo uno muy escondido al final: el auto rojo de la sexy agente secreto. Ashley estaba ahí. Vimos un portón grande de metal en la pared, se encontraba entre abierto por lo que decidimos entrar ahí,  caminamos un poco, subimos unas escaleras y terminamos en una bodega muy grande, la sexy pelirroja nos encontró.

-Ángel está por allá-murmuró-Pero hay problemas.

Ciro se tensó de inmediato, ya sabía a que se refería con eso de problemas.

-Vamos.

Me obligó a soltarlo, dirigiéndose hacía el centro de la bodega, se giró a verme tocando sus lentes negros.

-Quédate aquí-Me ordenó dando media vuelta.

Los vi alejándose de mí, escuchamos los gritos del rubio desde el otro extremo de la bodega, Ángel salió corriendo tropezándose con una caja, no podía ver la expresión de su rostro, pero Ciro y Ashley se mostraron muy nerviosos, lo cargaron en sus hombros y comenzaron a retroceder, pero de los portones de la bodega un grupo enorme de matones salió empujándose unos a los otros, todos dispuestos a atrapar a los experimentos. La pelirroja dejó a Ángel con Ciro, tomó sus armas dando un paso al frente, comenzó a disparar dando con precisión a sus enemigos, sin embargo, eran demasiados, incluso tantos que ya me alcanzaban a mí. Noté a Ángel levantar un brazo mientras Ciro lo llevaba al otro extremo, un hombre que iba a golpear a Ashley se detuvo en seco y cayó sin vida, siguió con otro que se acercaba a velocidad, le torció ambas piernas y lo dejó caer, Ángel sólo miraba detenidamente al grupo de matones que rodearon a la pelirroja, ya estaban lo suficientemente cercas de mi que podía escucharlos.

-Suéltame-murmuró.-Puedo defenderme sólo.  
-No puedes, estás herido-le replicó Ciro.
-¡No estoy herido suéltame!-Gritó Ángel logrando levantarse por su cuenta.
-Ángel, no seas imprudente, si te atrapan…
-¡Yo no soy un cobarde como tú!

Vi a Ciro erguirse lentamente, Ángel logró librarse completamente de él, caminando hacía el grupo que acechaba a la agente pelirroja.
Con una mano dirigió al jefe del grupo, lo dobló por completo alejándolo de Ashley, siguió con otro, y así sucesivamente, desde nuestra distancia pude notar el nerviosismo de Ciro.

-¿No harás nada?-Le pregunté, se quedó en silencio con la cara hacía el frente-¿Ciro? Oye, tus amigos están en problemas ¿no irás?
-Él puede hacerlo solo-murmuró.

Suspiré profundo mirándolo detenidamente, mientras más y más matones se retorcían inhumanamente, los disparos de Ashley sólo se detenían para recargar, entonces continuaban en serie.

Desde mi lugar podía ver un poco por detrás de los lentes oscuros de Ciro, tenía los ojos cerrados. Curvé las cejas apretando los labios, Ciro no quería moverse, pero yo podría hacer algo para ayudar; aha, claro, si él no podía contra los matones ¿Qué me hacía pensar que yo podía? Pero Ashley estaba en peligro, Ángel estaba en peligro… Un ataque de adrenalina me golpeó con pensamientos impulsivos.

Corrí en dirección a mis amigos.

-¡Reggie!-Ciro se percató de mi ausencia y me siguió.

Los mechones rubios se elevaban cada que Ángel giraba para manipular a otro hombre, finalmente las balas de la agente secreto que estaba de nuestro lado se terminaron, lo que alarmó a los dos.

Me seguía acercando cuando otro sujeto más se acercó por la espalda de Ashley, Ángel lo retorció de inmediato, seguramente sus huesos debieron haberse quebrado.

Ciro me detuvo jalándome del brazo.

-¡Tienes que ayudarlos!-Le grité, a lo que él me ignoró-¡Ciro!
-Ya lo escuchaste… Reggie… él puede hacerlo…
-¡Ellos te ayudarían si fueras tú, Ciro!

Un último disparo hizo eco en la bodega, ambos giramos al lugar de origen, Ángel cayó al suelo, se quejaba de la herida en su hombro, agarrándose como intentando arrancarse la bala de él, como si fuera tan fácil. Ashley nos gritó.

-¡Esta herido, llévenselo!

Ángel se levantó de pronto, guardando silencio, sus ojos parecían idos, confundidos, en un estado de shock descontrolado, estiró los brazos ignorando la herida de su hombro derecho, el número de matones se reducía considerablemente, esta vez se deshacía de ellos de dos a dos, siempre con las mismas técnicas: retorciendo alguna parte de su cuerpo, o si era posible, retorciéndolos completamente. Los movimientos eran tan rápidos que incluso la que, creía yo, no tenía miedo, Ashley estaba impactada.
¿Será que, podría, Ángel era más temible que Ciro?  

Sólo quedaban dos matones, quienes intentaron escapar, pero Ángel los congeló evitando su salida, haciéndolos volver, una vez frente a él sus cuellos se retorcieron tan cual película de exorcismos.

Cubrí mis ojos gritando asustada.

-Se terminó-sentenció Ciro acercándose con precaución, Ángel seguía mirando hacía los cuerpos muertos de los sujetos.

Ashley se levantó y lo tomó del brazo.

-Ángel…-Se vio interrumpida por el movimiento de las manos de Ángel, congelándola, Ashley se quejó del dolor- Ángel… me lastimas.
Ciro me llevó detrás de él. Lo miré confusa.
-Ni hablar-murmuró para si mismo llevando sus manos a sus lentes.
-¡No, espera!-Le gritó Ashley apretando los dientes-Podrías dañarlo.
-¿Más de lo que te está dañando a ti?
Ashley tragó saliva cerrando los ojos.
-Ángel-le llamó-…Está bien. No tengas miedo.

Ángel la miraba fijamente respirando profundamente, con los ojos bien abiertos como si la desconociera, yo volteé hacía Ciro, deteniéndolo, si algo había entendido en esos momentos, es que el poder del rubio tiene un limite, y Ciro y yo estamos fuera del limite.

-Soy yo, ¿vez? No te haré daño.

Ashley seguía llamándolo, mientras se quejaba del dolor.

-Ángel…-sollozo.

Ciro me tomó del brazo.

-Tengo que calmarlo, Reggie.

Apenas si lo dijo recordé lo que Ciro haría y sentí pánico, ¿Cuál sería el temor que Ángel vería? Pero no sólo era eso, -“Si miras por mucho tiempo, tu sistema nervioso colapsa, el cerebro se desconecta, muere…” - ¿Cómo iba a poder hacerle eso a su propio amigo?

El grito de Ashley nos alarmó, se encontraba en el suelo, aferrada al rubio, este la miraba aún en su estado de shock, se arrodilló frente a ella sin dejar de mirarla.

Pensamos que quizá estaba tan ido que la mataría.

Pero en lugar de eso, Ángel se quedó en silencio, observando a su alrededor, nos miró, parecía como un niño pequeño que había cometido una travesura, y ahora se arrepentía de eso.  Se quejó del dolor en su cabeza, parecía tan fuerte por la forma en que se contorsionaba, y finalmente, se desmayó.

Después de todo eso, nos llevaron a un hospital privado de la agencia, donde internamos a Ángel, los doctores le hicieron los estudios correspondientes y eliminaron las preocupaciones de nosotros. Ashley despertó de ilesa y luego de unos chequeos rutinarios se ofreció a cuidar a Ángel.

Al día siguiente fui directamente al hospital luego de que terminaran mis clases, lidié un poco con los guardias pero finalmente me dejaron entrar, me dirigí a la habitación donde estaría el rubio angelical, pero me detuve al ver a Ciro afuera mirando a la puerta a través de sus lentes oscuros.   

-Será mejor que no entres-Me advirtió al verme acercarme a la perilla.
-¿No podemos entrar a verlo?-Pregunté.
-Ashley está con él, es mejor no molestarlos.

Acerqué mi oído a la puerta y logré escuchar una melodía lírica que provenía de la habitación, alguien tocaba una guitarra, en el estado que se encontraba el ángel, me imagino que era su protectora, la pelirroja sexy.

No pude evitar sentir envidia, Ashley no solo era bonita, inteligente, astuta y gentil, si no que tenía un talento nato para la música.

-Entonces me quedaré aquí-decidí recargándome en la pared. Ciro se sentó asintiendo, lo miré unos segundos luego me senté al otro extremo de la puerta.
-Cuando era pequeño…-comenzó a narrarme Ciro-… En esos cuartos donde nos mantenían encerrados, me sentaba en la pared debajo de la única ventana, Ashley nos visitó algunas veces para “reconocer el terreno” pero en realidad iba a vernos a nosotros, de vez en cuando traía su guitarra, decía que había aprendido a tocarla porque quería que alguien la escuchara, y nosotros nos convertimos en ese alguien.- Ciro se detuvo para soltar una carcajada-…aunque Ángel siempre se quejaba de la música. Pero cuando Ashley no estaba, él se deprimía mucho, lo sabía porque, aunque no lo veía de frente, su voz cambiaba y su actitud también.
Guardó silencio mirando hacía el frente mientras yo lo observaba a él.

-Entonces un día Ashley llegó muy agitada, decía que era hora de rescatarnos, pero solo yo pude escapar, recuerdo bien que le dije a Ángel algo así como… “Volveremos por ti, pronto…”.  A pesar de mis esfuerzos no pude sacar a
Ángel y tuve que dejarlo ahí…     

-Ángel debió haber sentido que lo traicionaron-murmuré a lo que él asintió.
Permanecimos en silencio unos minutos, mirando hacía el frente, Ciro se levantó de pronto.
-Ah~-suspiró perezoso-Tengo hambre, vamos a comer, quiero una hamburguesa.

Lo vi alejarse un poco en lo que me levantaba, volteé hacía la puerta aún escuchando la hermosa voz de la pelirroja, sonreí, me imaginé a Ashley llegando al cuarto del rubio “Cantaré, y me escucharás, se acabo” conociéndola sería algo así.

Ahora que lo pensaba, quizá… Ángel no sólo era un gato orgulloso…

Era un gatito abandonado. Buscaba a su familia.

Al igual que yo, buscaba el lugar donde pertenecía.

-¿Reggie? –La voz de Ciro me sacó de mis pensamientos. -¿No vienes?
-Ah, ya voy.

Mientras caminaba él también se acercó hacía mi, se agachó lentamente sonriendo.

-No te enamores de Ángel-me susurró-O me enojaré contigo.

Sonreí ante la advertencia, ¿era en serio?

-Imposible, los endemoniados gatos y los angelicales perros no se llevan…-Le dije.
©2009 ~kYuu-Style
:iconkyuu-style:

Author's Comments

Sorry por el titulo ;_; de "FB" esque no quedaba el titulo completo y dije "¿que borro?"

Hahahaha por fin cumplí mi caprichito y salió y Ángel! XDD hahahah es que un personaje que hace mucho creé y se siente bonito volverlo a tomar...

Weno yaaaa~ =DD Los dejo con el 5to capitulo ;D...

9w9 y Ángel...

Y Ciro....

Listo, a babear *-*


Gracias por leer~

byets

*+kYuu+*

Comments


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:iconnanaetsuki:
QUe edad tiene angel? xD me lo imagino todo chiquito

Este... buen capitulo =D luego te digo algunas observaciones XD pero la historia va bien y.. si Ashely me cae bien, y me agrada que finalment elo salio la parte humana xD como que estaba demasiado idealizada antes.

So.. sigue asi, luego platicamos :heart:

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Aun el corazón puede amaestrarse...
Decir "lo siento" es un paliativo,
decir "te amo" es pretender.

.·:__(* Tsuki no musume *)__:·. [link]
:iconkyuu-style:
Nembre XD solo es el tipico muchacho infantil e inmaduro XD
9w9 Gracias por tus comentarios weriiis~ por eso te kieru~

Jahaha 9w9 te veo en la conve <3

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I'm Live in the Uva's world

I Need learn English ú///u

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:iconmizumi-tsubasa:
kyaaa!!!

adoro a ese chico!!! *¬*

ya me enamore de el, lo proclamo mio!!!!

:love:

bueno

gracias por subir el 5to cap de Fobia =D

y perdon por no haber ido a lo de tu cumple!!!

TT^TT

perdon!!!

TT^TT

hasta luego

y te quiero!!! :hug:
:iconkyuu-style:
No te preocupes -W-... Ya te golpearé luego.

....

No te creas XDDD

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:iconmizumi-tsubasa:
DX!!!!

no me golpees!!!

DX!!!

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July 2
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