Quizá no lo era, pero para mí ese día era una fecha importante. La asociación estudiantil propuso un nuevo proyecto para reunir dinero y hacer un laboratorio de ciencias químicas nuevo: Los días sociales. Una vez a la semana se escogía un tema y todos debían ir vestidos como ese tema.
Esta vez fue el color rojo. El color favorito de mi novio. .
No era mi color favorito, no me quedaba mucho. Podría usar cualquier color: blanco, verde que combinaba con mis ojos verdes- amarillo, rosa que es el que mejor me queda.- Pero rojo
realmente no me agrada
me recuerda a la sangre. Aunque bueno, no es tan temible como el negro.
El profesor de esa clase no asistió por lo que teníamos la hora libre, mi hora libre.
-¿Qué haces?-Me preguntó Ciro asomándose por mi hombro.
-Una tarjeta-le respondí.
-¡AY! Una tarjeta de amor-se burló.
Me sonrojé. Tomé mi tarjeta con las dos manos.
-Oye, por cierto, preocúpate por otras cosas-Le dije señalándolo-Es el día social, ¿Por qué no vienes de rojo?
Ciro sonrió como esperando la pregunta.
-A que si-dijo.
Lo estudié con la mirada, vestía como siempre, sus pantalones de azul mezclilla, su playera sin mangas negra ajustada a su cuerpo, y sus característicos lentes de sol, no había nada diferente
-Mira.
De su mochila sacó una camisa de botones roja y se la puso dejándola abierta, se quitó los lentes rascándose los ojos con pereza, luego se puso otros de color rojo brillante.
-Y con el Audi TT Rojo cereza de Ashley combina todo-y sonrió.
¿Cómo era que él podía ponerse cualquier cosa, cualquier color, y aún así se veía tan
bien?
-Encárgate de lo tuyo-dijo señalando mi incompleta tarjeta. Continué con mi trabajo-¿Es para Berny?
-Si-respondí contenta-Hoy es nuestro noveno aniversario.
-¡¿Nueve años?!
-Este
no. 9 Meses. Aunque a Berny no le importa mucho, yo se que 9 meses no es un año, pero
son muchos meses. Y bueno, él dice que no son importantes.
-Ah, vamos.
Ciro se puso de pie cerrando el puño con entusiasmo.
-Claro que son importantes en 9 meses una mujer se convierte en madre.
Sonreí.
-¿Ves? 9 meses son importantes.
.................................
Aburrido de nuestra hora libre, Ciro decidió acompañarme a buscar a mi novio, nos perdimos en los pasillos siguiendo a los chicos del 6to semestre, llegamos a su casillero que se encontraba muy cerca del de Berny, estaba demasiado entusiasmada, realmente quería a mi chico, y bueno, él aún no me ha felicitado.
Supongo que
tiendo a ser algo cursi con las relaciones amorosas.
Ciro ya se había burlado de ello.
De pronto me puse nerviosa al escuchar los cuchicheos del equipo de basquetbol, del cual mi novio también era capitán, me escondí detrás de Ciro.
-¿Qué haces? ¿No querías darle tu tarjeta?-Me preguntó extrañado
-En realidad, ya no. Respondí
-De acuerdo, eres extraña.-Se dio media vuelta dejándome descubierta-tan solo ve
dilo y quien sabe, un poquito de acción antes de clase.
Lo razoné de nuevo, como de costumbre, calculando cada paso, resolviendo cada dilema, tengo una actitud un tanto torpe, soy propensa a tropezarme así que explorando el piso ya predije que esquivar, soy muy explosiva a veces así que nada de griteríos cursis o cantitos tontos
no comprendía como mi novio se había enamorado de mi. Ah, si, mi inteligencia torpe. Volví al tema de conversación.
- ¿Acción? Repetí confusa.
-Aha
Algo de mmjm, Aham, ya sabes, quizá en el gimnasio, en los baños incluso en el cuarto del conserje, un poco para celebrar el aniversario.
Imité los sonidos.
-No seas loco-dije-nada de mmjm ni aham No aquí, la última vez
La última vez corrí a tu rescate.
-
No fue muy gratificante que digamos.
-¿No te complace?
El tono burlesco de Ciro me hizo ruborizar. Olvidándome de su cruel burla, me escondí tras la puerta del casillero de Ciro, me sentía mejor a lado de él que de Berny.
-¿No irás?
Negué con la cabeza.
-De acuerdo, entonces vallamos a la cafetería, tengo hambre.
-Hamburguesa doble con queso-murmuré saliendo de mi escondite-No tiene porque molestarse, es mi novio y es aniversario mensual. ¿Por qué habría de que quejarse?
Me encogí de hombros recordando la conversación de la noche anterior, él y yo discutiendo por el día de hoy, sobre nuestros planes y sobre el hecho de solo es un día más que Bernard no quería cambiar.
Una melodiosa voz familiar nos interrumpió en nuestro trayecto:
-¿Por qué más?-Escuchamos-Es un patán.
Ambos dimos media vuelta y ahí estaba: la pelirroja más hermosa del mundo, además de la más astuta, Ashley.
-¿Quién es un patán?-Preguntó Ciro acercándose a saludarla.
-¿Pues quien? El novio de Reggie.
Fruncí las cejas apenas me nombró, Ashley criticaba cada cosa de mi chico, que si no era apuesto o si era el más atractivo de la facultad, que si las chicas lo admiraban ¿y como las verías él?, que su interés en mi, que su forma de verme, que su forma de actuar, después dejé de prestar atención y me dirigí a mi chico.
Berny discutía con sus amigos acerca del partido de la semana pasada, el cual, por lógica, ganaron, no recuerdo muy bien dicho juego, solo recuerdo la pelea que mi novio y yo tuvimos después, cuando Ashley se retiró aquella noche en busca de algún médico para su brazo, Ciro me acompaño a mi casa, yo pase por la vergonzosa escena de Te acompañaba a la avenida, luego regresaba a casa
Puesto que descubrió mi mentira. Aunque a decir verdad, me pareció más complicado explicarle que mi hogar se encontraba a tres cuadras atrás del suyo y no adelante como siempre le dije; que a Berny explicarle el porque no fui a la fiesta de Isaac.
Sonreí al recordar aquél día.
-¡Miren quien tenemos aquí!-Exclamó mi novio-¿Qué tal, pichoncito?
¿Pichoncito?
-Berny ¿puedo hablar contigo?-Miré a sus amigos quienes se reían a mis espaldas-A solas.
-De acuerdo, amor.
Lo seguí a su casillero a unos pasos de mis amigos.
-Toma-le dije entregándole la tarjeta por fin-Hoy cumplimos 9 meses.
-¡Genial!-noté el sarcasmo en su voz-Si estuvieras embarazada ya darías a luz.
No pude evitar cerrar los puños avergonzada.
-Alégrate cuando pase un año, eso si es de celebrar. No todas las chicas duran conmigo tanto.
Suspiré para mi misma, de pronto me sentí como en un certamen,
-Señorita Haber ¿Quién llega al año?-
-Gracias-fue lo último que dijo mi novio antes de guardar mi tarjeta en su locker, comenzó a caminar con sus amigos de nuevo.
-¿Hoy estarás ocupado?-Le pregunté ignorando el hecho de mi tarjeta.
-Saldré con los chicos al billar. ¿Quieres venir?
Guardé silencio antes de pensar en aceptar, ¡claro que no! ¿Sus amigos y yo? Jamás, siempre que salíamos todos juntos terminaban por burlarse de mí, lo peor era que mi novio nunca me defendía.
-No, gracias. Respondí desanimada.
-Bien, atente a las consecuencias- Una amenaza que no me gustó para nada-Por cierto, ese chico, con el que siempre andas
-¿Ciro?
-Si, ¿Qué? ¿Ya me engañas?
-EH!? la pregunta me hizo sonrojarme, ¿Cómo podía pensar él así de mi? Yo jamás le haría eso a alguien a quien quiero, ¿engañar? No podría.
-Si no es así, no me gusta
lo que la gente piensa cuando estás con él.
Tragué saliva, algo insinuaba.
- Te veré mañana.
Respiré hondo antes de volver con mis amigos, ¿Cómo me verían ellos? Soy la torpe noviecita que siempre espera a su hombre en casa, mientras este hace lo que quiere, cuando quiere y donde quiere. ¿Pero que puedo decir? Estoy enamorada.
-Un verdadero patán-sentenció Ashley al acercarme.
-No lo es, esta ocupado-Lo defendí
Intenté olvidarme la realidad, entonces Ciro me enteró de algo que no quería aceptar.
-No le interesó tu tarjeta-Me encogí de hombros-Y eso que te esforzaste mucho al hacerla.
¡¿Me esforcé?! ¡Pase horas y horas en internet vagando sobre como hacer un dobles como el que tenía ese maldito pedazo de papel! ¡Hasta me puse un vestido de su color favorito, y del color que yo más odiaba!
Respiré hondo de nuevo.
-La leerá después.
-Eso dicen las chicas enamoradas-Se burló Ashley.
Di un último respiro hondo antes de retirarme del lugar.
Salimos al campus, las nubes en el cielo comenzaban a juntarse lo que presagiaba una tormenta, eso no era bueno, la noche tendía a ser muy oscura con tormenta. Bueno, no tenía de que preocuparme, era un día bonito, especial, aunque sólo para mi, pero lo era, me la pasaría muy bien en casa viendo algunas películas, comiendo helado y con una lámpara de mano por si las dudas.
El resto del día transcurrió muy rápido, Ciro no dejaba de preguntar que demonios me ocurría, desde la conversación con mi novio me había puesto
extraña. ¿Qué no le gustaba como me veían con Ciro? Era obvio que siempre se ponía celoso de mis amigos pero
¿Ciro?...
Al final de las clases el cielo oscureció más, salí con prisa esperando alcanzar a los de 6to, pero solo encontré a las porristas, -que de seguro sabían donde se encontraba mi novio, que vestía y hasta con quien estaba- y a Ashley esperándonos frente a su auto deportivo.
-Te tomas muy enserio tu papel-Le dije llegando al auto.
-¿No está tu chico bonito?-Preguntó ella.
-no lo encontré por ningún lado, lo más seguro es que se haya ido al billar, ya.
-En realidad
me refería a Ciro.
Abrí los ojos con sorpresa.
-¡Aha! ¡Te caché!-Exclamó ante mi reacción.
-Ciro esta adentro, buscando unas copias para un ejercicio.
A pesar de que ansiaba regresar con el chico, debía visitar a mi novio primero, cuestión de principios, objetividad, solo eso. Era un día especial que solo se podría celebrar una vez al mes, y me había arrepentido de rechazar su invitación, podía soportar a los malditos amigos borrachos de Berny, con tal de pasar toda la tarde con él. Al cabo sería lo mismo de siempre: fingir que se jugar pool, beber refresco o agua mineral, soportar la burla de sus amigos acerca de mi virginidad y luego volver a casa con mi novio, donde discutiríamos por decidir si dejar o no encendida la luz de mi habitación. Lógicamente, nuevamente pelearíamos sin hacer nada.
-Ashley, me iré caminando ¿de acuerdo?-Le dije tomando mis cosas- Me despides de Ciro, y los veré mañana.
-Buscarás al chico popular.
La ignoré.
En unos minutos ya me encontraba en el centro, buscando el billar donde frecuentaba mi novio, había pensado en llamarlo pero la señal, al parecer, no lograba entrar a su celular, miré al cielo de nuevo, maldición, gris y oscuro, frívolo, húmedo
Las gotas comenzaron a caer.
-Ahhh-exclamé para mi misma limpiándome el rostro, odiaba la lluvia, era como si llorara aunque no quisiera. Odio esto.
De verdad lo odiaba.
-Ya
quiero encontrar a mi novio.
Lloriqueaba para mi sola mientras las gotas frecuentaban sus caídas, de pronto me hallé en medio de un chubasco, que se convirtió en cantaros. Finalmente llegué al pool donde mi novio frecuentaba ir, respiré hondo antes de entrar, seguro sus amigos se burlarían de mi apariencia. Entré nerviosa, como esperé todos me miraron, pero nadie se burló, no escuché risas, ni tampoco exclamaciones, simplemente era gente a la que no le interesaba, que pudo continuar sus juegos sin mi.
Mi novio no estaba ahí.
No pude evitar maldecir un par de veces antes de salir. La lluvia me impedía ver más allá de la banqueta, los autos pasaban lanzando agua hacía los transeúntes, quienes huían a despavoridos de la lluvia. Suspiré. Me sentía tan
sola.
-¡Hey! Reggie ¿Qué haces ahí parada?
El lujoso Audi TT Rojo cereza se detuvo frente a mí, evitando lanzar un tsunami a mi ya mojada ropa, Ciro bajó del asiento del copiloto con un paraguas en su mano, me cubrió con él llevándome al auto.
-¿No lo encontraste?-Dijo Ashley mirándome por el retrovisor antes de arrancar.
-No-murmuré.
Noté como su expresión cínica se borró cuando vio mi rostro mojado.
-Siempre me hace esto
-murmuré de nuevo.
-¿Ya intentaste llamarlo?-Preguntó Ciro volteando a verme.
Asentí sacando mi celular e intentándolo de nuevo, igual que las veces anteriores, no contestó.
-Yo se donde esta-dijo Ashley curvando los labios.
-¿Cómo?-Le pregunté de inmediato.
-Sencillo-Ashley viró vuelta a la derecha-En la tarde coqueteó conmigo.
-¿Qué?
-Me dijo que su noviecita era una amargada y quería que lo acompañara al 8 ball Obviamente, dije no, pero
Sollocé un poco.
-Hey, hey, tranquila, era broma. Solo me dijo que lo acompañara, pero no habló de ti.
Aún así continué sollozando. Era el colmo, mi novio había coqueteado con la pelirroja que tanto envidiaba.
-Te llevaré donde esta, no te preocupes.
-Hablaste de más, Ashley-la regañó Ciro-Reggie, no te pongas así.
-¡Cállense!-Les grité. Lo que menos necesitaba era que me hicieran sentir patética. Ambos miraron al frente cerrando la boca con frustración.
Ashley estacionó el auto enfrente de un gran local, tomó el paraguas que hace un momento había usado Ciro y me sacó del auto, a pesar de ocultarse en su fachada de agente sexy, ella en realidad estaba molesta conmigo, muy molesta. Le ordenó a Ciro quedarse en el auto mientras nosotras entramos a un pool más grande y lujoso, de alta categoría, los hombres centraron sus miradas en la pelirroja que me acompañaba, aunque ella no tenía intenciones de mirarlos, ambas buscábamos a la misma persona.
Reconocí a sus amigos, pero ese no era el punto, al fondo había una especie de puerta que de seguro llevaría a la bodega. Uno de sus amigos me miró y de inmediato se ocultó detrás de otro, sospeché de sus acciones.
Seguí el camino que tanto señalaban y miraban, me dirigí por la puerta al pasillo oculto detrás del local, las luces de las habitaciones estaban apagadas, lo que me daba una gran inseguridad, me detuve al final del pasillo y decidí volver, bueno, no estaba ahí, ya no importaba, mañana pelearía de nuevo con él al exigir una explicación.
Unos ruidos me detuvieron. Ashley me llamó acercándose hacía mi, se detuvo también, ambas miramos a la habitación de donde provenían dichos ruidos, la pelirroja se acercó abriendo lenta y discretamente la puerta, la sujeté del brazo.
Pude reconocer los gemidos.
-¿Qué?-Preguntó ella.
-No lo hagas-le rogué.
Ashley me ignoró aún molesta conmigo, escabulló la mano por la pared hasta encontrarse con el interruptor, encendió la luz de la habitación mostrándome la escena: mi novio, Bernard, el chico que yo amaba, a brazos de una jovencita más pequeña que yo, sus ropas tiradas en el suelo, los ya no tan nuevos tenis de mi chico a la entrada, sus expresiones de sorpresa y miedo al ser descubiertos en su privacidad.
La escena se nublaba cada vez más conforme mi respiración aumentaba.
Apreté los dientes estirando los labios, mis ojos ya no soportaban toda la carga y las lágrimas comenzaron a desbordarse, Berny se levantó empujando a la jovencita, no me quedaría a escuchar ninguna absurda explicación, salí corriendo del lugar.
Llamamos la atención del pool cuando salimos en persecución, me volví a mojar en la lluvia mientras intentaba subir al auto, me olvidé por completo de nuestro copiloto, Ashley llegó corriendo abriendo la puerta de su auto, mi novio intentaba hablarme, pero mi sexy agente guardaespaldas le golpeó tan duro que se tuvo que dejar caer al suelo. El auto arrancó chillando en el pavimento.
Me sumí en mi desesperación, mi novio me lo había hecho de nuevo, había confiado en él mientras esperaba algún día me comprendiera, siempre miraba ciega a sus travesuras
Era tan estúpida.
Ashley y Ciro discutían adelante, algo sobre mi, Ashley se terminó por desesperar cuando golpeó el volante con las manos cerradas, Ciro se limpió los ojos debajo de los lentes oscuros, hizo a un lado mi mochila, llegamos a un semáforo en rojo y decidió pasarse a un lado mío.
Me sentía torpe, débil. Necesitaba a un amigo.
Ciro cerró los labios sin poder decir alguna palabra, solo escuchaba mis lloriqueos acerca de mi novio, repetía una y otra vez lo estúpida que era. La pelirroja nos miraba a través del retrovisor, intentando decir algunas palabras para calmarme.
Sentía que una parte de mi había sido arrancada, como si una parte de mi corazón hubiera sido destrozado.
Mi celular sonó con mi típica canción tan lamentablemente romántica, era él.
-No contestes-murmuró Ciro mirándome a través de sus lentes.
Cerré el teléfono con fuerza, obviamente no le hablaría, no después de lo que me hizo, abrí la ventana de mi puerta y arrojé el celular con todo mi odio, se rompió antes de que un auto lo atropellaran.
Tanto Ashley como Ciro se quedaron atónitos a mi acción.
-Ah, vamos
-murmuró Ciro sarcástico-iba a aprovechar para pedirte tu número.
Escuché su burla, muy fuera de lugar.
Maldito, ¡Maldito!, igual que todos los hombres. Lo único que les interesa es cualquier mujer les abra las piernas cada que se les antoje, en realidad nunca aprecian sus sentimientos.
Ciro era como cualquier otro hombre, aún cuando quisiera, y quise, pensar lo contrario.
-Ashley detente-Ordené llorando.
Al auto rojo cereza se estacionó en doble fila, bajé azotando la puerta, comencé a correr entra la lluvia perdiéndome en los camellones. Ciro estuvo a punto de seguirme, pero la pelirroja puso seguro a su puerta de inmediato, se volteó y con su mano derecha golpeó la cabeza de Ciro.
-¡Eres un imbécil!-Le gritó.
Después de varios minutos bajo la lluvia, llegué a mi casa totalmente empapada y deprimida. Abrí la puerta despacio, sin ningún entusiasmo. Incluso estando dentro de mi casa sentía como las gotas caían por mis mejillas, me dolía demasiado, sentía como si hubieran jugado conmigo.
Los truenos hicieron su primer aparición de la noche, mi mente se encontraba bastante perdida en mis impulsos dramáticos antes de poder sentir algo de pánico. Varios rayos cayeron cercas, mientras yo me acercaba a la cocina, necesitaba comer algo.
Apenas abrí el refri y otro trueno explotó en el cielo, el sonido fue tan estruendoso que las ventanas vibraron, me sacaron de mis pensamientos un momento
entonces se fue la luz.
Como si no hubiera sido suficiente, me repetía una y otra vez mi maldita suerte. Chillé con más volumen mientras salí despavorida a un lugar seguro, el único pobremente iluminado
la calle.
Ya en el exterior razoné sobre mi pavor absurdo. No podía creerlo, estaba en medio de la lluvia por culpa de un miedo infantil.
Si tuviera mi lámpara estaría seca en la sala, con un gran bote de helado, ahogando mis penas.
Pero esta estaba en el segundo piso, en mi habitación.
Pasaban los minutos, decidí sentarme en los escalones de mi porche sin poder evitar algún charco, de igual forma mi ropa ya se había mojado tantas veces hoy
El vestido rojo fuego que tanto le gustaba a mi novio. Y que tanto odié yo.
Lo compré para su cumpleaños, cuando me dijo que así me vería más hermosa, teníamos 4 meses de novios y yo me sentía sumamente feliz.
Una vez tuve un novio por 1 año
pero me dejó por mi mejor amiga.
Ahora que lo pensaba nunca tuve suerte con los chicos.
En ese momento es cuando le vi el lado positivo a la lluvia, nadie podía ver si lloraba, pues las gotas se confundían con mis lágrimas. Los trillizos de mi vecina comenzaron a gritar, seguramente se habría asustado por el estruendo seguido de un rayo cercano. Levanté la vista cerciorándome que no hubiera nadie en las calles, justo después maldije con todas las groserías que sabía a mi maldita suerte.
-¡Maldita, Maldita!-Gritaba-¡Soy tan estúpida! ¿Cómo puedo ser tan estúpida? ¡Fue mi maldita culpa! ¡Imbécil! ¡Tarada! ¡Idiota!
Cansé mis labios, recogí mis piernas ocultándome en ellas, había retenido el aliento tanto que me dolía el pecho así que me dejé llorar con todas mis fuerzas.
Unos pasos apresurados me sacaron de mi trance, chocando con cada charco que había en el camino, me percaté de ellos a una buena distancia, sonó otro trueno. Bueno, quizá sería una persona buscando refugio de la tan deprimente lluvia, una persona con mejor suerte que yo. Me giré en 90 ° grados para darle la espalda a quien quiera que fuera, así pensará que estoy loca, más no lunática. Respiré hondo tratando de evitar más sollozos, podría ser que mi suerte fuera tan mala que la persona sería solidaría, me preguntaría que me ocurre, luego después de que yo hiciera el ridículo se iría y contaría todo a sus amigos solidarios.
Los pasos se acercaban.
Respiré hondo de nuevo, recargándome en mis rodillas.
-Sabia que estarías afuera.
Era una voz que difícilmente confundiría, tan seria, masculina, agradable y protectora. Di media vuelta encontrándome con sus lentes oscuros debajo del paraguas color negro que lo mantenía seco, no había mamá ni papá, era Ciro quien corrió a mi rescate.
-Te vas a enfermar-me regañó.
-Esta oscuro-me excusé.
Ciro subió al primer escalón tapándonos a ambos con el paraguas.
-Lo se, se fue la luz en la colonia, por eso vine.
Lo miré atónita, en medio de la oscuridad de la manzana, había una persona pensando en mi terrible miedo por lo menos terrible para mí- mientras yo lloraba por alguien que me había partido el corazón.
Un verdadero amigo.
-Si te acompaño ¿entrarías?-Me preguntó.
-No, está oscuro.
Ciro bajó la cara escurriendo una gota de agua que se escapó del paraguas, lo miré de nuevo, quizá se había molestado conmigo.
-¿Esto es por Bernard?
Abrí la boca cuando un trueno me interrumpió, supuse que posiblemente el destino no quería que hablara
El destino. Siempre pensé que el destino sabría lo que se nos depara en el futuro, que él decidiría lo que nos sucede. Digo, las cosas buenas o malas ocurren por alguna razón.
Por una razón, también, Berny me habría lastimado
dos veces ya.
-ah, vamos... -Ciro sacó un pañuelo de su pantalón- ...Deja de llorar.
Me cedió el pañuelo.
-No estoy llorando-le avisé tomándolo.
-Aha, será la lluvia talvez.
Me volteé hacía otro lado, no podía soportar como, por más que lo intentara, él siempre sabía lo que me ocurría, como si pudiera leerme completamente.
-Muy bien-exclamó suspirando-ya que no quieres entrar, me quedaré aquí contigo.
Ciro se sentó a mi lado, mojándose en el mismo charco donde yo me senté, mantuvo el paraguas siempre sobre nosotros, a pesar de que era en vano, yo ya estaba empapada, se acercó un poco rozando mi brazo, es como si el roce hubiera sido eléctrico, que se alejó de pronto mirándome. Optó por cerrar el paraguas.
-Te vas a enfermar-murmuré imitándolo.
-Ya lo haremos los dos-sentenció.
Es como si su voz hubiera activado algo en mí, que me puse a llorar de nuevo, mi vida, en ese momento, era tan miserable, yo me sentía miserable. ¿Cómo? Después como lo traté, él aún permanecería a mi lado. ¿Cómo?
-¿Qué pasa?
-¡Perdón!-Grité escondiéndome en mis manos-¡Perdón! ¡Perdón! ¡Debo ser una molestia para ti! ¡Perdón!
-Reggie
-¡No deberías estar aquí, mucho menos afuera! ¡Encima te estas mojando por mi culpa!
-Reggie
-¡Ni siquiera puedo ser un poco más fuerte! ¿¡Lo ves!? ¡Odio que me veas así! ¡Odio todo esto!
Ciro suspiró rindiéndose, tan solo escuchaba mis deprimentes razonamientos. Me interrumpió desesperado jalándome hacía él, rodeándome con el brazo, la acción me sorprendió y avergonzó al mismo tiempo. Mi vista se oscureció un poco, cambiando de un color negro a rojizo.
Los lentes de Ciro me cubrieron los ojos.
-¿Qué?-Pregunté acomodándolos.
-No te gusta que te vea así-se excusó mirando hacía otro lado-Todo estará bien mientras no voltees.
-Perdón.
-¿Quieres dejar de disculparte?
-Perdón.
No encontraba otra cosa mejor que decir.
Me acurruqué en su pecho, a pesar de ser resistente y poderoso, era cómodo y relajante.
-¿Te quedarás?
-Hasta que vuelva la luz, así si tarda toda la noche.
Sonreí para mi misma, ahora yo podía ocultarme tras los lentes oscuros. Ahora, quizá, ya no me importaba cuanto dolor sentía, si mi vida era miserable o no, con solo él a mi lado, como en ese momento, ya no importaba, podía sentirme mejor, me sentía protegida
Incluso la lluvia se sentía más cálida.
-Gracias Le murmuré antes de cerrar los ojos, incluso cuando él no pudiera verlos.
Ya ni siquiera
era la lluvia la que caía.













Comments
angel!!!
ya quiero leer el siguiente capitulo!!! XD
y tienes razon, el novio de reggie caia mal ¬¬
era un idiota como la mayoria DX
bueno
despues nos vemos
byebye ^^
Y yo pensaba "no puedo hacer eso... esta en contra de la naturaleza de... Espero si puedo. Pero sería muy ñoño XD"
Dx pero a mi tambien me caía mal... Es el hombre real vs el hombre que todas soñamos (Ciro XD)
--
I'm Live in the Uva's world
I Need learn English ú///u
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
tienes razon, pero lastima que no existaun chico tan genial como ciro -.-
me gustaria que existiera
pero ni modo -.-
perdon por leerlo hasta ahora he estado.... supra ocupada con las cositas de cosplay, pero bueno, al fin pude termianr de leerlo y este debo decirte que ha sido creo que el mejro cap de los que has escrito de esta historia, siento que manejaste mejor los sentimientos del personaje, y una meor analogía de las cosas, si bien en algunos puntos pudiste meterle mas drama creo que esta bastante bien, además vas desarroyando mas a los personajes y nohan perdido la escencia de un inicio pero han ido evolucionando lo cual es muy bueno, porque lo has hecho de forma paulatinay por eso no se ven mal los ligeros cambios.
Ammmm, que mas te digo? n_n me gusto
sigue así, mi pastelito de chocolate con fresas
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Aun el corazón puede amaestrarse...
Decir "lo siento" es un paliativo,
decir "te amo" es pretender.
.·:__(* Tsuki no musume *)__:·. [link]
por eso te quiero weriiiis~ Muchisimas gracias ;w; tus palabras me motivan a seguir escribiendo
Te veré en la conve
Espero te este llendo bien con tus cosplays -W- yo se que si.
--
I'm Live in the Uva's world
I Need learn English ú///u
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